El concepto fundamental de la barrera de seguridad inteligente es el de un conjunto de nodos inteligentes integrados en una barrera de seguridad, proporcionando así nuevas funcionalidades que pueden incluir:

  • Sensores de impacto. Su misión es la de ubicar el punto exacto donde se produce un accidente y cuantificar su extensión e intensidad. También se utilizan como activadores de la alerta a los servicios de emergencias y de control de tráfico. De igual modo, pueden activar señales de peligro que alerten a los usuarios de la vía que se aproximen al lugar del accidente.

  • Sensores de condiciones de la carretera. Proporcionan información sobre riesgos derivados de la climatología, tales como presencia de hielo, nieve, fuertes vientos, etc.

  • Monitorización de tráfico. Se identifican las congestiones de tráfico y se alerta de ello a los vehículos que se aproximan a la zona.

  • Monitorización de objetos detenidos. Permite la identificación de obstáculos fijos en la carretera.

  • Comunicación con los servicios de mantenimiento. Suministra información sobre el estado operativo de la barrera metálica inteligente a los servicios  encargados del mantenimiento de las infraestructuras de la vía.

  • Comunicación con los usuarios de la carretera, vía sistemas de comunicación infraestructura-vehículo.

Para reducir las exigencias de infraestructura en términos de suministro de energía y soporte para comunicaciones, se contempla el uso de pequeños generadores (paneles fotovoltaicos, aerogeneradores,...) y comunicaciones inalámbricas.

Donde sea posible, el sistema debe hacer uso de sensores de bajo coste, así como de tecnologías ya desarrolladas y utilizadas por la industria del automóvil (por ejemplo, sensores de choque desarrollados para airbags o tecnología de radar para automoción).

Ventajas:

  • Coste reducido en comparación con otros sistemas de sensorización de infraestructuras.

  • Mejora de la información para todos los agentes implicados.

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